La regulación medioambiental como oportunidad en el sector industrial

La protección del medioambiente es una cuestión que desde hace tiempo ha tomado relevancia en correspondencia con el principio de desarrollo sostenible. Esta toma de conciencia se refleja en la tipología de proyectos requeridos por los clientes y en la agenda de los reguladores, y se materializa en nuevas oportunidades de negocio.

A lo largo de su historia, DOMINION ha llevado a cabo proyectos relacionados con mejoras medioambientales como el diseño de plataformas específicas para la eficiencia energética o para la gestión de la calidad del agua y el aire, o proyectos relacionados con el despliegue de redes meteorológicas.

En lo que se refiere al sector industrial se está intensificando el marco normativo con legislación cada vez más estricta en cuestión de emisiones, con la finalidad de proteger el medioambiente. Los proyectos se hacen más complejos y se hace necesario un conocimiento de soluciones más técnicas y más innovadoras que permitan cumplir con las nuevas exigencias de forma responsable, eficiente y económicamente rentable.

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‘Expertise’ de la mano de socios estratégicos

Entre otros parámetros, este marco regulatorio obliga al desarrollo y aplicación de tecnologías relacionadas con la reducción de óxidos de nitrógeno (NOx) que se emiten a la atmósfera como subproducto de los procesos de combustión. Uno de los exponentes de dichas tecnologías es la Reducción Catalítica Selectiva o SCR (Selective Catalytic Reduction).

DOMINION se encuentra muy familiarizado con la tecnología SCR por medio de un acuerdo y colaboración habitual con Inerco, una de las compañías de Ingeniería más relevantes y especializadas en dicha tecnología a nivel mundial. DOMINION tiene una importante experiencia en proyectos SCR relacionados con centrales térmicas en España y Latinoamérica, que sigue enriqueciéndose con nuevos proyectos en fase de licitación.

Avalado por su amplia experiencia en el sector industrial, DOMINION está aplicando el conocimiento tecnológico y su expertise para lograr un objetivo que beneficia a todos por igual: el cuidado del medioambiente.

El SCR en profundidad: la tecnología líder en reducción de óxidos de nitrógeno (NOx)

La forma en la que trabaja esta tecnología líder consiste en generar una reacción catalítica que usa un agente reductor, un catalizador para convertir óxidos de nitrógeno en un inocuo nitrógeno (por ejemplo, el N2 es un gas no contaminante y neutro que representa alrededor del 71% de la composición de nuestra atmósfera) y agua. Además, cabe destacar que debido a la mayor eficiencia requerida de los sistemas DeNOx, se han concentrado recientemente muchos esfuerzos en la optimización de los sistemas de reducción catalítica selectiva (SCR) para ampliar el rango de temperatura de acción del DeNOx tanto como se pueda, especialmente a bajas temperaturas, aumentando la duración de los catalizadores y reduciendo el coste del sistema completo.
Si miramos la parte más práctica en instalaciones industriales, los catalizadores SCR son ubicados, por lo general, junto con sistemas de amoniaco para usar este agente como reductor. Y la forma en la que se desencadena la reacción es que el sistema rocía amoniaco, almacenado habitualmente como amoniaco líquido, amoniaco anhidro o solución de urea, sobre la corriente de salida de gases. El amoniaco adsorbe sobre el catalizador SCR, donde reacciona con el NOx y el oxígeno para formar nitrógeno y agua. Cabe citar que el dióxido de carbono (CO2) es un producto de la reacción cuando se usa urea como reductor, y que la reducción típica de NOx oscila entre el 70 y el 95%.

Las ventajas de la aplicación de esta tecnología son múltiples, ya que, por ejemplo, las reducciones de NOx son más altas en comparación a los quemadores de bajo NOx y la reducción selectiva no catalítica (Selective Non-Catalytic Reduction, SNCR); también es aplicable a fuentes con bajas concentraciones de NOx; y además, las reacciones ocurren dentro de un rango de temperatura más bajo y más amplio que en la SNCR y no requiere modificaciones a la unidad de combustión.

Remontándonos a los orígenes de esta tecnología, los pioneros fueron Engelhard Corporation quienes patentaron el SCR con amoniaco como reductor en 1957 en los Estados Unidos. Más tarde, Japón y Estados Unidos continuaron desarrollando esta tecnología a principios de los 60 concentrándose en agentes catalizadores más duraderos y baratos. La primera instalación a gran escala de SCR tuvo lugar en 1978 de la mano de IHI Corporation.

Los usos típicos de sistemas comerciales de SCR pueden encontrarse en calderas industriales, calderas auxiliares y calderas de residuos sólidos urbanos; otras aplicaciones incluyen motores navales diésel, locomotoras diésel, turbinas de gas o incluso coches, como es el caso del AdBlue (que convierte el NOx nocivo del escape de un vehículo diésel en inocuo nitrógeno y vapor de agua, por lo que se reduce notablemente las emisiones de óxido de nitrógeno).